Las lesiones tienen señales — si sabes dónde mirar
La mayoría de las lesiones musculares y articulares en el deporte no son accidentes inevitables. Son el resultado de factores de riesgo que existían semanas antes de que la lesión ocurriera — y que permanecieron invisibles porque nadie los midió. La tecnología de evaluación neuromuscular hace visibles esos factores.
Las 5 señales objetivas de riesgo de lesión
- Caída del CMJ >8-10% respecto a la línea base: indica fatiga neuromuscular acumulada. El sistema nervioso central no está recuperado y la coordinación muscular se ve comprometida.
- Asimetría LSI >15% en potencia o fuerza: una pierna significativamente más débil que la otra distribuye la carga de forma desigual, aumentando el estrés sobre la extremidad compensadora.
- RFD reducida con fuerza máxima conservada: el sistema neuromuscular puede generar fuerza lentamente pero no rápidamente. Las acciones explosivas en competición lo superan.
- RSI por debajo de referencia: la eficiencia del ciclo de estiramiento-acortamiento está comprometida, aumentando el tiempo de contacto y la carga sobre articulaciones.
- Patrón de aterrizaje asimétrico: carga desigual entre piernas en aterrizajes, el mecanismo principal de lesión de LCA y tobillo.
Cómo actuar cuando aparece una señal
- Identificar la señal concreta (fatiga, asimetría, déficit de RFD o RSI).
- Reducir la carga de entrenamiento hasta que la señal desaparezca.
- Diseñar un trabajo correctivo específico para el déficit identificado.
- Reevaluar antes de retomar la carga completa.
El servicio de evaluación incluye un semáforo de riesgo por jugador: verde (sin señales de alerta), amarillo (monitorización recomendada) y rojo (intervención necesaria). Ese semáforo es el resultado de cruzar más de 100 métricas con referencias por deporte y posición.


